Alejandro Díaz y José Manuel Ruiz firman un gran torneo de dobles en el Elite de Nakhon Ratchasima
El muro chino vuelve a cruzarse en el camino de Alejandro Díaz en cuartos, de nuevo a las puertas de las medallas
¡Y vaya si compitieron de maravilla! La fase de grupos nos dejó actuaciones impecables:
Victoria rotunda en el estreno: Empezaron el torneo con paso firme, ganando a los indonesios Rahmad Hidayat y Kusnanto Kusnanto por un claro 3-0, dominando de principio a fin (11-4, 11-3 y un ajustado 12-10).
¡Remontada y garra!: El segundo encuentro fue de esos que hacen afición. Los tailandeses Chalermpong Punpoo y Bunpot Sillapakong forzaron la máquina hasta el límite. Tras ceder el cuarto set de manera dolorosa (3-11), la dupla española sacó su mejor versión para imponerse en el quinto por 11-5, sellando una victoria agónica por 3-2.
En los octavos de final, los egipcios Sayed Youssef y Abdelrahman Abdelwahab trataron de frenar la inercia positiva, pero Díaz y Ruiz se mostraron implacables. Con un juego muy sólido, cerraron el partido por 3-1 (11-5, 9-11, 11-6, 11-4).
Sin embargo, en cuartos de final esperaba el rival más temido: los chinos Zhao Shuai y Lian Hao. Curiosamente, se trata de la misma pareja que apeó a nuestro campeón ibicenco en los Juegos Paralímpicos de París 2024. A pesar de intentarlo de todas las maneras, el muro asiático volvió a ser infranqueable. La derrota por 0-3 (5-11, 7-11, 4-11) nos deja fuera de las medallas, ¡pero llegar a cuartos y caer solo frente a una dupla de las mejores del mundo es para estar tremendamente orgullosos!
Lucha sin premio en el doble mixto con Olaia Martínez
Pero, de nuevo, el cuadro y el destino fueron caprichosos. En el segundo partido se cruzaron otra vez con la pesadilla del torneo, el chino Zhao Shuai, que junto a Mao Jingdian, no dio opciones y se llevó el partido por un incontestable 0-3 (8-11, 4-11, 8-11).
Llegaba así el encuentro a vida o muerte ante los indonesios Kusnanto Kusnanto y Hamida Hamida para seguir soñando con el pase. Se luchó cada punto hasta el final, pero la balanza cayó del lado rival. La derrota por 1-3 en un choque reñidísimo, donde dos sets se escaparon por la mínima (9-11 y 9-11), dejó a Alejandro y Olaia fuera de las rondas eliminatorias. ¡Da rabia quedarse a las puertas, pero muy bien luchado!
¡Creciendo ante los gigantes!
A pesar de que las ansiadas medallas no hayan regresado en la maleta en esta ocasión, la madurez competitiva mostrada en Tailandia es un paso firme hacia adelante. Alejandro ha dejado clarísimo que tiene hambre, que nunca tira la toalla y que, con este nivel de entrega, es cuestión de tiempo que la moneda comience a caer de nuestro lado en los escenarios decisivos. ¡Bravo, Alex! Toca seguir trabajando; desde aquí estamos convencidos de que los triunfos están a la vuelta de la esquina. ¡A darlo todo en la próxima cita!