El Bàsquet Sant Antoni completa por primera vez su línea femenina: un proyecto con sabor a futuro
Un proyecto todavía en construcción, con muchas jugadoras que están dando sus primeros pasos en el baloncesto, pero que representa una apuesta de presente y, sobre todo, de futuro. Los resultados, especialmente en algunos de los equipos más jóvenes, todavía pueden reflejar diferencias importantes respecto a conjuntos con mayor experiencia, pero el verdadero objetivo está mucho más allá del marcador: conseguir que cada vez más niñas jueguen al baloncesto, darles continuidad dentro del club y construir una estructura femenina que pueda crecer con ellas temporada tras temporada.
La jornada comenzó el jueves con el Mini Femenino, que cayó por 1-51 ante S'Olivera. Un resultado contundente ante un rival que apenas concedió opciones y que cerró pronto el marcador, pero que no cambió la actitud de las jugadoras del Sant Antoni.
Muchas de ellas acaban de empezar a jugar al baloncesto y cada partido supone un nuevo aprendizaje. Pese a encontrarse nuevamente ante una diferencia importante, el equipo no dejó de intentarlo, competir y buscar pequeños avances durante todo el encuentro. Todos los comienzos son difíciles, y desde el club existe un enorme orgullo por la actitud de las jugadoras y por el trabajo que está realizando su staff para acompañarlas en este proceso.
El viernes llegó el turno del Infantil Femenino, que consiguió la victoria por 32-44 ante Can Cantó en el recién estrenado pabellón Paco Vázquez. Sin ser uno de los partidos más brillantes del equipo a nivel colectivo, las jugadoras fueron capaces de controlar el encuentro y llevarse la victoria sin necesidad de mostrar su mejor versión, demostrando también capacidad para competir en días en los que el juego no termina de fluir.
Este mismo grupo participa además en la liga Cadete Femenina, una decisión tomada con el objetivo de aumentar el rodaje competitivo de las jugadoras y ofrecerles más minutos y experiencias ante rivales de mayor edad y exigencia. En esta ocasión, el equipo cayó en casa por 44-65 ante Can Cantó, pero el encuentro dejó numerosos destellos de calidad, buenos momentos de juego colectivo y, especialmente, una intensidad que se mantuvo durante los 40 minutos.
Cerró la jornada el Cadete Femenino A, que cayó por 106-17 ante S'Olivera. Un resultado que debe entenderse dentro del momento de formación en el que se encuentra el equipo. Se trata de un grupo que afronta apenas su tercer año jugando al baloncesto y que esta temporada ha incorporado además a varias jugadoras que se estrenan por primera vez en este deporte.
Y precisamente ahí está el valor de este equipo. Un grupo que, independientemente del marcador, no deja de competir, trabajar y volver al entrenamiento con la intención de ser un poco mejor que el día anterior. Cada partido supone experiencia acumulada para unas jugadoras que todavía están construyendo sus fundamentos y aprendiendo a competir juntas.
Los marcadores forman parte de la competición, pero no siempre cuentan toda la historia. Detrás de esta línea femenina hay cada vez más niñas entrenando, aprendiendo y encontrando su espacio dentro del baloncesto.
Por primera vez, el Bàsquet Sant Antoni puede ofrecerles un camino completo dentro de su cantera femenina. Ahora toca recorrerlo, tener paciencia y seguir trabajando para que las niñas que hoy están empezando puedan convertirse en las jugadoras que mañana den continuidad al proyecto.
Una estructura que todavía está creciendo, que seguirá dando pasos de calidad y que, por encima de cualquier resultado puntual, tiene un innegable sabor a futuro.