Mucho más que un marcador: El CD San Pablo resurge con orgullo y da una lección de valores en Marín

06/06/2026
23:07
Mucho más que un marcador: El CD San Pablo resurge con orgullo y da una lección de valores en Marín
El CD San Pablo permanece unido a pesar de los resultados adversos
El deporte no se mide solo en goles, sino en la capacidad de levantarse cuando el viento sopla en contra. Tras el durísimo revés del debut, el equipo Sub-16 del CD San Pablo Eivissa regresó al Pabellón San Narciso con el alma renovada. Las ibicencas cayeron por 2-8 ante el CD Cantera de Navarra, pero la imagen ofrecida fue radicalmente distinta: un bloque unido, competitivo y combativo que plantó cara de principio a fin. El cierre del choque nos dejó, además, una de las situaciones más comentadas y polémicas del campeonato, donde nuestro entrenador priorizó los valores y la dignidad por encima de cualquier acción táctica.

Minuto a minuto: La metamorfosis de un equipo que se vació en la pista

Mucho más que un marcador: El CD San Pablo resurge con orgullo y da una lección de valores en Marín
El inicio del encuentro volvió a poner a prueba la resistencia psicológica de las jugadoras del San Pablo. La escuela navarra asumió el control del esférico desde el pitido inicial. Al paso del minuto 5, el electrónico ya reflejaba un 1-0 en contra, con una posesión del 60% para las navarras frente al 40% de las nuestras. Sin embargo, las sensaciones eran completamente diferentes a las del día anterior: el San Pablo mordía en cada balón y disputaba la posesión con una intensidad encomiable.

El CD Cantera hizo valer su pegada y ensanchó las distancias en el minuto 7 (2-0), obligando al banquillo ibicenco a mover piezas y realizar rotaciones continuas para frenar las incesantes acometidas rivales. A pesar de encajar el 3-0 en el minuto 9, las nuestras no se descompusieron y empezaron a asomarse a la portería contraria con un par de disparos con mucha intención. La estrategia defensiva mutó hacia una circulación larga y envíos verticales buscando sorprender a la espalda de la zaga navarra. La recompensa llegó con el primer gol ibicenco, obra de Carla, que supuso en 3-1, aunque a falta de dos minutos para el entretiempo, el CD Cantera volvió a golpear dejando el parcial en 4-1 al descanso.

La segunda mitad mantuvo la misma tónica de entrega absoluta. El momento cumbre de la alegría amarilla y azul llegó en el minuto 8 de la reanudación: tras un magnífico saque de banda, el balón le llegó franco a Lucía, quien se sacó un tremendo zapatazo inapelable para mandar la pelota al fondo de la red. Un auténtico golazo que ponía el 5-2 y alimentaba la esperanza en la expedición de las islas, demostrando que este equipo tiene mucha pizarra y calidad en las botas.

La polémica de los 43 segundos: Lección de dignidad ante la pizarra rival

Con el partido prácticamente visto para sentencia y un marcador de 7-2 favorable a las navarras, se produjo el incidente que encendió los ánimos en el tramo final. Cuando restaban exactamente 43 segundos para la conclusión, los colegiados señalaron una falta peligrosa en las inmediaciones del área del CD San Pablo. En ese preciso instante, el técnico del CD Cantera decidió solicitar un tiempo muerto.

La decisión provocó el enfado monumental de nuestro entrenador, quien consideró una falta de respeto detener el partido para diseñar una jugada de estrategia con el encuentro totalmente resuelto y a falta de escasos segundos para acabar. Al pedir explicaciones en la banda, el preparador navarro argumentó que simplemente "querían practicar una jugada de los entrenamientos".

La respuesta de nuestro banquillo ante lo que consideró una soberbia táctica fue tan rotunda como cargada de valores:

Al reanudarse el juego, el técnico del CD San Pablo ordenó a todas sus jugadoras salir por completo del área defensiva.

Dejaron la portería totalmente desguarnecida, renunciando a defender la falta.

El mensaje implícito fue claro: Con el partido ya claramente decidido, consideró una falta de respeto que el CD Cantera parase el partido para ensayar una jugada de pizarra.

Lógicamente, ante una portería vacía y sin defensas que presionaran, las jugadoras navarras empujaron el balón a la red para firmar el 2-8 definitivo, tal y como quedó inmortalizado en el luminoso del pabellón
Mucho más que un marcador: El CD San Pablo resurge con orgullo y da una lección de valores en Marín