¡Orgullo eterno! El Class Sant Antoni roza la gloria y demuestra el verdadero significado de luchar hasta el final
Sa Pedrera fue una caldera mágica de ilusión
Nuestros chicos sintieron ese calor de inmediato. Sabían perfectamente que la remontada requería vencer por más de 19 puntos, pero lejos de arrugarse por la presión, saltaron a la pista convencidos de que podíamos obrar el milagro. Había motivos para soñar, ¡y el equipo nos dio razones desde el primer segundo!
El alma de un bloque que llegó a tocar el cielo
¡Y llegó el momento de la locura colectiva! En la segunda mitad, desatamos un auténtico vendaval de juego. El aro parecía gigante para los nuestros y minúsculo para el Caja 87. Fue en ese tramo vibrante cuando se superó la barrera de los 19 puntos de la eliminatoria. Nos pusimos con un increíble +23 (63-40) y manteníamos un glorioso +19 (69-50) a falta de muy poco para el final. Teníamos la eliminatoria ganada virtualmente. Teníamos el ascenso agarrado con las yemas de los dedos. ¡La épica era real!
Caer con honor y la cabeza muy alta
El partido acabó con un 71-56 a nuestro favor. Una victoria contundente en la cancha, pero insuficiente en el cómputo global. Por tercera temporada consecutiva nos quedamos a las puertas del cielo en la última ronda. Ver a los jugadores derrumbados en el suelo rompe el alma de cualquiera, pero la afición reaccionó como los grandes clubes: aplaudiendo de pie a unos guerreros que lo dieron todo. Felicitamos al Caja 87 por su ascenso a Primera FEB, pero que quede claro que el respeto que nos hemos ganado en toda España no se compra con ningún trofeo.
¡El sueño no se ha terminado, solo se ha aplazado un poquito!
Josep Maria Berrocal y sus jugadores nos han hecho llorar, sí, pero de tremendo orgullo por defender nuestra camiseta de esa manera. Ahora toca lamerse las heridas, descansar y tener muy claro que la próxima temporada volveremos a la carga con más fuerza y más hambre. ¡El sueño no se ha terminado, solo se ha aplazado un poquito! ¡Bravo equipo, gracias por hacernos soñar despiertos! ¡Volveremos!