Un partido muy familiar en Ripollet: Nuestro San Pablo a por todas en el gran duelo de los banquillos entre los hermanos Oruj
Un regreso muy emotivo para Sergio
El impacto de Sergio en su antiguo club es innegable: cuando él empezó en el proyecto, apenas contaban con tres equipos; a día de hoy, el Ripollet mueve a cerca de treinta plantillas, ¡10 veces más!
Por si el nivel de "encerrona familiar" fuera poco, resulta que el actual presidente del club catalán es... ¡el hermano de ambos! Sergio ya ha confesado en la previa que se le hará "muy raro" entrar al pabellón como visitante, ir al vestuario rival y tener a su hermana en el área técnica del otro equipo. Pero que nadie se confunda: cuando pite el árbitro, ¡cada uno luchará a muerte por sus colores!
Empate en la tabla y máxima igualdad
El equipo local es, sin duda, uno de los grandes aspirantes de la categoría y un rival fortísimo en su propia cancha. Sin embargo, nuestras chicas viajan con gran moral y con ganas de hacer un buen partido. El objetivo que se ha marcado Sergio para nuestro San Pablo es ambicioso pero claro: estabilizar al equipo en la zona noble de la tabla y, paso a paso, convertir al club ibicenco en todo un referente a nivel nacional, un lugar al que las jugadoras deseen venir a competir.
La batalla táctica: ¿Quién sorprenderá a quién?
Nuestro míster sabe de sobra que Nerea conoce todos sus trucos, sus famosas "triquiñuelas" y sus jugadas de estrategia, por lo que tendrá que innovar si quiere sorprender a las locales. A su vez, Sergio confiesa estar seguro de que su hermana variará su táctica habitual porque sabe perfectamente cómo lee él los partidos. ¡Va a ser un auténtico partido de estrategia a toda velocidad sobre el parqué!
Eso sí, la rivalidad durará exactamente lo que marque el cronómetro; después del pitido final, como buena familia, tocará irse a disfrutar de la familia todos juntos.
Pase lo que pase, este domingo viviremos un partido precioso y que quedará para la historia íntima del fútbol sala y de la familia Oruj.