Sant Antoni responde en masa ante la pantalla gigante del Ayuntamiento para empujar a la Selección a la final

15/07/2026 18:13 AquiDeporte
La marea roja inundó por completo el corazón de Sant Antoni de Portmany. Cientos de vecinos, familias y turistas se congregaron en el emblemático Passeig de ses Fonts para vivir una noche mágica: la semifinal del mundial entre España y Francia, que se saldó con una victoria por 2-0 que ya nos coloca en la gran final.
Sant Antoni responde en masa ante la pantalla gigante del Ayuntamiento para empujar a la Selección a la final

Un ambiente único bajo las palmeras

Gracias a la iniciativa del Ajuntament de Sant Antoni de Portmany, que instaló una pantalla gigante en pleno paseo, el municipio se convirtió en un auténtico hervidero de pasión futbolística.

Público de todas las edades: Desde los más pequeños en brazos de sus padres envueltos en la bandera nacional, hasta grupos de jóvenes con camisetas de la selección, algunas de ellas personalizadas para la ocasión, nadie quiso perderse la cita.

El paseo lució engalanado con guirnaldas y banderines con los colores de España sumando color al espectacular atardecer ibicenco que sirvió de telón de fondo.
Sant Antoni responde en masa ante la pantalla gigante del Ayuntamiento para empujar a la Selección a la final

De la tensión al éxtasis colectivo

La tensión en el Passeig de ses Fonts se palpaba desde los primeros minutos del encuentro, pero la tranquilidad no tardó en llegar al marcador. El penalti provocado por el desborde y picardía de Lamine Yamal, transformado con absoluta maestría por Mikel Oyarzabal en el minuto 22, desató la primera gran fiesta de la noche en nuestro municipio.

Lejos de sufrir, España se adueñó del juego, desactivando por completo a la temida Francia de Mbappé. La locura colectiva estalló definitivamente en el minuto 58, cuando Pedro Porro culminó una brillante combinación colectiva tras una asistencia excelente de Dani Olmo para sentenciar el 0-2. Los instantes finales se vivieron con una mezcla de orgullo y fiesta contenida, hasta que el pitido arbitral certificó de manera oficial el billete a la gran final. El estallido de júbilo resonó de punta a punta en todo Sant Antoni.

¡La afición ya sueña con la segunda estrella! Tras el tremendo éxito de asistencia de ayer en el paseo, queda claro que Sant Antoni tiene hambre de historia. El Passeig de ses Fonts se consagra como el amuleto indiscutible para llevar a la selección en volandas hacia la final del próximo domingo en el MetLife Stadium.